miércoles, 5 de septiembre de 2012

Adele (cuarta parte): mi punto débil

Paso por la calle mirando discretamente mi silueta en el reflejo de los escaparates. Estoy casi satifecha de mi aspecto. Llego al exclusivo café donde he quedado con Guillermo, Willy. Es un niñato rico, pero tiene estilo, sabe ganarse el que alguien como yo se deje ver con él. Lo conocí en una de las discotecas más pijas de Madrid. Rara vez desperdicio mi tiempo en acudir a este tipo de antros, pero la imbécil de  mi prima estaba de visita y no me quedó más remedio que llevarla por ahí para que mi madre se callara al fin. Debí de llamarle la atención porque mi atuendo no era para nada de puta barata como todas las demás chicas allí. Me mandó una botella de champán, y yo, ante la mirada de envidia de mi prima me digné a mirar en su dirección. Observé al niño pijo que me saludaba con su copa. Un rubio que peinaba sus rizos con raya al lado, el peinado que yo denomino "de primera comunión". Para completar el cuadro llevaba, además una chaqueta de cuadros que parecía sacada de una película de los sesenta. No aguanté esa visión más que un instante, pero un minuto después alguien me tocaba delicadamente el hombro. Me giré para encontrarme con su sonrisa estudiada y no mpoder negarme a que me tomara la mano para besarla. Todas la miradas de desprecio fallaban contra él, se empeñó en quedarse y me puso tan de los nervios, que le hubiera mandado a la mierda pero entonces propuso que nos fueramos a un garito de bailes de salón. Entonces yo acepté, solo para darle una lección al niñato. Llegamos a un local los tres, con mi prima a regañadientes, porque es auténcticamente nula para el baile. El sitio tenía su encanto, se llamaba "Buenos aires"  y se bailaba y respiraba auténtico tango argentino. Yo estaba deseando que me sacara bailar, quería humillar lo antes posible a Willy. Me tomó galantemente la mano, me llevó a la pista y... me hizo vibrar. Ese mequetrefe tenía algo...seguramente había encontrado lo que ni siquiera yo sabía que existía: mi punto débil.

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